Una zapatilla, paso a paso.
Un par, seis pasos.
Así se hacen la mayoría de nuestras zapatillas, en un taller familiar del norte de Portugal. No es una fábrica de grandes volúmenes, ni quiere serlo. Un par pasa por las manos de al menos 25 personas, y la calidad va antes que la velocidad.
En la puerta.
Cada entrega de piel y componentes se compara con el pedido y la muestra aprobada: tipo, color, grosor, acabado. Cada piel se revisa además en busca de marcas y diferencias de color. Lo que no coincide no entra en producción.
Corte.
Aquí trabajan diez personas. Cinco cortan y cinco recogen y revisan lo cortado. Se evitan las zonas débiles de la piel, se sigue la dirección de la flor y el pie izquierdo debe coincidir con el derecho.
Antes de coser.
Ocho personas preparan cada pieza. Se rebajan los bordes para que las costuras queden planas, se iguala el grosor, se refuerzan las zonas delicadas y se estampa el logo. Este paso nunca lo ves. Lo notas.
Costura.
Dieciséis personas convierten las piezas en un empeine, siguiendo la muestra aprobada en cada línea de costura, hilo y color. Aquí se coloca también el pequeño cuadrado en el talón. Cada caja de producción se revisa antes de seguir.
En la horma.
Aquí trabajan unas diecinueve personas. El empeine se tensa de forma uniforme sobre la horma, que define la forma y el ajuste. La suela se limpia, se trata y reposa unos 30 minutos, y después se pega y se prensa. Aquí se convierte en zapatilla.
La caja.
Una última mirada a la simetría, la talla, el color, la línea de la suela y las costuras. El izquierdo y el derecho deben coincidir. Lo que no está a la altura vuelve al departamento de donde salió. Solo entonces llegan el papel de seda, la bolsa guardapolvo y la caja. La caja es de cartón reciclado FSC®, impresa con tinta vegetal. Si pides un solo par, esa caja es también la de envío, así que no hay un segundo cartón que tirar. La bolsa guardapolvo es de plástico reciclado. Guárdala.
De 20 a 40 componentes.
Los cordones, la espuma de confort y los refuerzos del talón vienen de fabricantes a unos diez minutos del taller. El hilo viene de un fabricante que existe desde 1854. Cada uno se elige, se ajusta y se revisa.
Hechas así.
Esto es lo que hay en la caja.
La zapatilla, y todo lo que vino antes.


